Esto es totalmente falso. La
leche de vaca, así como la de cualquier otro animal (a excepción de nosotros
mismos, claro) NO es necesaria para que el bebé crezca, de hecho no es
buena, ya que cada leche está dirigida a su especie, y obviamente las especies
no son todas iguales, por lo que cada tipo de leche, dependiendo de la especie
de la que venga, tiene unas características específicas vitales para el
correcto desarrollo de la cría de ESA especie y para ninguna otra. La leche
materna es esencial para el correcto desarrollo del bebé, pero una vez que la
madre deja de producirla, el bebé no necesita más en ningún caso, ya que de ser
así, la madre seguría segregándola indefinidamente. Los humanos, en nuestra inmensa
estupidez, somos la ÚNICA especie que tomamos leche de otras especies que no es
la nuestra. Seguir tomando leche después de que nuestra madre ya no segregue
más no solo no tiene sentido sino que además no es saludable, ya que la mayoría
de los niños pierden, a medida que crecen, la enzima que permite digerir la
lactosa de la leche, como parte natural de su desarrollo coincidiendo con el
destete. Y no, la leche no es una fuente de calcio para los huesos, esa falacia
se la debemos toda a la publicidad, que es capaz de inventarse lo que sea con
tal de vender su producto. El calcio de los vegetales, algas, frutos
oleaginosos, etc., es muy bien recibido por nuestro organismo, que está
preparado para asimilarlo. En cambio, el calcio de los productos lácteos, debido
a la caseína y la relación calcio/fósforo, no es asimilado de la misma forma.
H. Diamond (Estados Unidos) demostró que la caseína de la leche disminuye la
asimilación del calcio.
Todo esto queda muy bien explicado en una conferencia que dió Lucía Redondo Cuevas, diplomada en dietética y nutrición humana por la universidad de Barcelona. He aquí el vídeo de su conferencia:
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